
Terapia Gestalt
La Terapia Gestalt está centrada en lo que está pasando aquí y ahora.
Durante siglos, los filósofos han especulado sobre lo que constituye una buena vida y que debemos dejar nuestras vidas ser guiadas por principios éticos que nos hacen felices. Esa búsqueda sigue. Cuando un equilibrio armonioso entre nosotros y nuestro entorno se rompe, buscamos ayuda con amigos, familia y a veces buscamos a un terapeuta. Esa es precisamente cuando emerge la primera dificultad. ¿A quién podemos pedir ayuda y cómo podemos guiarnos a través de las diferentes terapias que se ofrecen y escoger la que nos va mejor? Los principios de la Terapia Gestalt son filosóficos y estéticos en su naturaleza; su enfoque terapéutico es humanista, está basado en la esperanza de que cualquier persona, incluso en las circunstancias más difíciles puede salir a delante si ella o él encuentra apoyo y aprende a relacionarse con otros de una manera más consciente y y creativa. La Terapia Gestalt está centrada en el darse cuenta de lo que está pasando aquí y ahora, en nuestros cuerpos y en nuestras emociones. Somos uno, nuestro cuerpo y nuestras emociones son parte de un todo. El momento presente es una experiencia para ser vivida con cercanía con otros y nuestro ambiente. Estamos hechos para entender a los otros y para ser entendidos por ellos y para comunicarnos de una manera que haga posible que los otros nos escuchen.
La terapia Gestalt persigue, como ninguna otra, la autenticidad de la persona, aprender a ser personas reales y no de papel. A ser personas emocionalmente saludables que tienen necesidades bien definidas y organizan su conducta; la neurosis impide crear la Gestalt (forma) apropiada a las situaciones. La persona que hace una Gestalt adecuada, conecta con su sensación de estar bien con lo que dice y hace, descubriendo su falso yo, usando tu propio cuerpo, organismo, como brújula. Cerrar Gestalts incompletas y aprender a cerrarlas consiste entre otras cosas, en no abandonar prematuramente los conflictos, decir lo que te gusta o no, expresar amor e ira en el momento adecuado, no caer en complacencia ajena, ser auténtico.
La terapia Gestalt busca aportar al individuo una vida más plena, con más sentido, y aumentar su tono vital y su conciencia. Propone nuestra propia revalorización, es decir tomar nuestra valía personal, nuestro poder y nuestra dignidad, respetando nuestras facilidades y dificultades para poder crecer como individuos; tomar energías y capacidades que no usamos. La intención de la terapia Gestalt es que la persona conviva mejor consigo misma y con lo que le pasa. La propuesta vital de la terapia Gestalt es aportarnos una vida con más conciencia y contacto con nosotros mismos a nivel cognitivo, emocional y corporal,